martes, 25 de septiembre de 2007

La hora del chacal

Chiche: -Ya está. Me fui a vivir al campo con mi chica, me compré un Renault doce rural modelo setenta y nueve, tengo un perro jodido, y una chacra con tomates y todo.

Pepe: -No me dijiste que tenías perro.

Chiche: -Te dije.

Pepe: -Te digo que no, me acordaría.

Chiche: -No te dije?

Pepe: …

Chiche: -Si, te dije cuando estábamos meando… el sábado, que te hacías el interesante y no me dabas bola.

Pepe: -En la fiesta de Sebas?

Chiche: -Claro.

Pepe: -No fuí el sábado. Salí con la abogada.

Chiche: -Aaapa… y?

Pepe: -Una joda barbara.

Chiche: -Guarra?

Pepe: -Si, dejalo ahí.

Pausa

Chiche: -Y a quién le conté del perro cuando meaba?

Pepe: -(riendose) Fijate bo’. (pausa) Y cómo se llama?

Chiche: -Lo que?

Pepe: -El perro.

Chiche: -Pepe.

Pepe: -Pelotudo.

Chiche: -Se llama “El Pepe”, enserio.

Pepe: -Si, tu vieja.

Pausa…

Chiche: -Los vecinos ya me saludan, son buena gente. Deje el pucho, el escabio, el porro y las trolas. Me voy a asociar con un cordobés, nos vamos a poner una gestoría, te conté?

Pepe: -Qué raza es?

Chiche: - No es de marca, es cualunque… como vos mi amor.

Pepe: -Bo’, dale cómo le pusiste al perro?

Chiche: -Pone el agua.

Pepe: -Depende.

Chiche: -Depende que?

Pepe: -Como le pusiste?

Chiche: -Ya te dije, se llama “El Pepe”. (pausa) Saludar a los vecinos en el campo no es poca cosa, tiene su técnica, no es un beso como acá. Es más complejo…

Pepe: -(lo interrumpe) “Chiche” es más nombre de perro que “Pepe”.

Chiche: -Ojito que no es “Pepe”, es “El Pepe”… como vos. Dale, pone el agua.

Pepe: -Haceme un pete.

Chiche va a la cocina

Chiche: -(en off) Fuego?

Pepe: …

Chiche: -(en off) Bo’! fuego?

Pepe: …

Chiche: -(asomando la cabeza) Se te gastó la lengua de chupar pijas?

Pepe: -No, de chupársela a tu vieja

Se ríen

Chiche: -Dame fuego.

Pepe le tira el encendedor, Chiche lo agarra y vuelve a la cocina.

Pepe se queda en escena se levanta la remera y se mira el pecho.

Chiche: -(en off) El saludo en el campo es otra cosa. Uno tiene que ir pasando por diferentes estadios hasta llegar a un saludo mas o menos saludo. Al principio se usa el cabeceo, que tiene toda una técnica. Me costó aprenderla, es más, hasta la practique en un espejo. No es joda, un cabeceo exagerado y quedas como una puta histérica, un cabeceo leve y quedas como un puto relajado y recio. Tiene que ser la medida justa, firme y mirando de reojo. Si podes agarrarte los huevos después del cabeceo mejor. Escupir está bien visto. Rascarse el culo es de alpargata rosa.

Vuelve Chiche con el mate y la pava. Pepe un instante antes se acomoda la remera.

Pepe: -Hay un termo en el coso de arriba.

Chiche: -El termo es de relajado.

Pepe: -Depende.

Chiche: -Lo que?

Pepe: -Si te lo metes o no en el culo por ejemplo.

Risas

Pepe: -Bo’ sabes que tengo ganas de irme al carajo no?

Chiche le da un mate

Chiche: -Al carajo donde?

Pepe: -A plantar tomates con vos.

Chiche: -(riéndose) No te lo bancas Pepe, no es para vos.

Pepe: -Toy quemado bo’.

Chiche: -De culear estas quemado vos.

Pepe: -Deja, olvídate.

Silencio

Chiche: -Dale salame, enserio me decís? mira que todavía no tengo ovejas.

Pepe: -(muy serio) Te hablo enserio Chiche.

Chiche: -Bo’ te pasa algo?

Pepe: -Te dije estoy quemado.

Chiche: -Pepe te vas a querer volver a la semana, te digo enserio.

Largo silencio

Pepe: -La abogada tiene el bicho.

Chiche: -(muy sorprendido) Uff bo’ no jodas.

Pepe: -Si, me dijo el sábado.

Chiche: -Te la cogiste con forro no?.

Pepe: -Que te parece…

Chiche: -Y que vas hacer? Le chupaste la concha?

Pepe: -No… nada. Estoy tranquilo en ese sentido.

Chiche: -Hacete un análisis por las dudas.

Pepe: -La semana que viene.

Silencio

Chiche: -Es una cagada… por eso estás quemado no?

Pepe: -Te parece poco?

Silencio, Chiche va a tomar mate, esta a punto de limpiar la bombilla, duda, no lo hace y finalmente toma.

Chiche: -A ver.. vamos practicando, cabeceame como te dije.

Pepe se para, cabecea, se agarra los huevos y se rasca el culo. Se ríen.

Fin primer acto

martes, 18 de septiembre de 2007

El tercer camino

"Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer. El bueno lo he intentado andar y no me ha ido bien. Juro que ha sido así. De pequeño hice todo lo que consideré correcto y lo que está bendita New Orleáns, con sus acordes de ébano y sus insoportables chaquetas a rayas me inducía a hacer. Estudié profundamente y traté de trasladar mis conocimientos con pasión. Los estudiantes saben eso. También escribí encerrado en un pequeño mundo cuarto juntando frases, frustrándome ante las huidizas buenas palabras y las no menos resbaladizas imágenes, comparaciones, situaciones, personajes, diálogos. Asumí estar en ese camino porque es ese el modo como se consiguen los sueños. Al menos eso creía hasta un día, cuando tenía todo acabado y faltaba la confirmación de que había decidido bien, no hubo recompensa. No hubo zanahoria, Ahí me di cuenta de que ya estaba caminando, lejos de mi voluntad, por la otra senda. Esa que no es la buena ni la mala. Porque está claro que la buena es buena porque es una opción propia. La mala es mala porque también es tu opción. Pero la otra no es algo que hayas escogido, por lo cual no pueden decir que es ciertamente buena o ciertamente mala. Es ciertamente ajena, impropia. Por ese camino involuntario caminé, llevado de las narices, arrastrado como un palo sin poder animarme. Tuve que resignarme a ser como ellos me ordenaban, a aceptar sus juicios y sus rechazos. A comprobar una vez más que no todos pueden ver más allá de su aliento. A ser víctima de un sistema que hace de gente como yo infelices zombies o incomprendidos. Y hay que tener el espíritu muy bien templado, tal vez como acero damasquino o más, para afrontar semejante fuerza. "


John Kennedy Toole (1937-1969)

viernes, 14 de septiembre de 2007

Cada uno con lo suyo

  1. El Churu
  2. El Gordo
  3. Palo

Aguardan un parte médico en la vereda de un hospital. Fuman. Palo está inquieto. Apaga el cigarrillo, se sienta en cuclillas, se levanta, se toma el pulso, mueve el cuello de un lado a otro, intenta contener la respiración. Finalmente…

Palo: -Creo que no me siento muy bien.

Gordo: -Ya empezó la nena.

Palo: -Posta, creo que me bajo la presión.

Churu: -Tenés un ataque de pánico Palo.

Gordo: -(al Churu) Porque no te vas a fijar si salió alguien de la guardia?

Churu: -(al Gordo) Anda vos, yo me quedo con Palo.

Gordo: -(al Churu) Yo fui la última vez.

Palo: -Dejen, voy yo.

Palo sale. Se quedan en silencio un buen rato. El Churu parece que va a decir algo, pero se arrepiente antes de emitir sonido. Se decide.

Churu: - Te conté de mi nuevo proyecto?

Gordo: - El de los fósforos?

Churu: -Noa, mucho mejor. Te lo cuento pero queda entre nosotros.

Gordo: -Dale.

Churu: La semana pasada conocí a un amigo de mi hermano. El flaco es un fenómeno, la hace re bien. Se dedica a plantar nueces en la selva misionera. Y…

Vuelve Palo.

Churu: -(al Gordo) Después te sigo contando.

Palo: -Hablé con un médico.

Churu: -Y?

Palo: -Dicen que ahora el Fede esta pidiendo hilo dental.

Gordo: Si quiere le podemos llevar enjuague bucal.

Se ríen..

Churu: -Te dijeron algo?

Palo: -Si, que ya está bien. Pero que lo van a dejar una hora más.

Churu: -Lo viste?

Palo: -No, parece que está hablando con una psicóloga.

Risas de los tres.

Gordo: -Pobre Fede. Encima con una psicóloga. Le debe estar quemando la cabeza.

Churu: -Quién a quién?

Palo: -Ah, me dijo el médico que Fede pidió que nos comuniquemos con la madre.

Más risas.

Gordo: -Que maraca.

Churu: -Bueno Gordo ese es tú tema.

Gordo: -Y que le digo?

Palo: -Y… la verdad, que sepa que tiene un hijo pervertido.

Gordo: -(pensando en voz alta) Le digo que tuvo un accidente. Que no es grave, que no se preocupe, que no hay que hacerle juicio a nadie, pero que venga al hospital.

Churu: -Careta, decile la verdad! (risa cómplice a Palo)

Gordo: -Adentro hay un teléfono no?

Palo: -Si.. al fondo.

Se va el Gordo. Silencio. Palo se vuelve a tomar el pulso. Comienza a inquietarse. El Churu lo ignora. Con el transcurrir del tiempo Palo sufre un nuevo ataque de pánico.

Los dos al mismo tiempo.

Palo: -La puta madre, odio los hospitales.

Churu: -Te conté de mi proyecto?

Pausa.

Churu: -Quédate tranquilo Palete. No seas maraca. Te conté?

Palo: -Son los hospitales, el olor. Gente enferma, agonizando, muriéndose... tengo que decirte algo.

Churu: -Que pasa?

Palo: -Tengo un huevo más grande que el otro. Mepa que es cáncer.

El Churu se caga de risa.

Churu: - Déjate de joder Palete. Hablando de eso, te conté que voy a entrar en el negocio de las nueces.

Palo no lo escucha. Se toca el pecho, se lleva la mano a la frente, suda, se toca un huevo, con el tiempo se pone más inquieto. Mientras el Churu habla…

Churu: -Es un amigo de mi hermano, creo que lo conoces. El “Chiche” ese un pibe al que le vomitaste el auto hace como dos años. Bueno, el primo del chiche vive en Misiones y tiene como 30 hectáreas de campo que están vacías y sin uso. Pero resulta que el primo está preso en Barcelona, creo que por vender cuadros truchos.

Un día parece que el primo se comunica con el Chiche, y le pide que se haga cargo de ese campo, que haga lo que quiera. Y como no sabía que hacer, le tiré la idea de que plante nueces.

Palo: -Y a quién le vomité el auto?

Churu: -Al Chiche… la argentina es el sexto exportador de nueces en el mundo sabías? Al Chiche le gustó la idea porque es fanático de las nueces. Los nogales se compran a….

Palo: -Vos estabas?

Churu: -Cuando?

Palo: -Cuando le vomité el auto al Chiche.

Entra el Gordo. Silencio.

Churu: -Hablaste?

Gordo: -Si, viene para acá.

Palo: -Le dijiste?

Gordo: -No… le dije que lo habían internado porque se sentó arriba de un vidrio y se corto el culo.

Palo: -Buena idea.

Churu: -Se, estuviste bien.

Gordo: -Me cruce con el médico. Parece que la psicóloga se fue llorando.

Risas de los tres

Churu: -Pobre mina le debe haber quemado la cabeza.

Gordo: -Encima la mina era morocha. Y vieron como es el Fede. (el Churo y Palo asientan, pausa) Vos maraca seguís con tu ataque de pánico?

Churu: -Si. Lo estuve tratando de distraer pero no hay caso.

Palo: -Si con historias de vómitos y nueces.

Churu: -(al Gordo) La última de Palo es que tiene cáncer en los huevos.

El Gordo y el Churu estallan de risa.

Churu: -Perdón Palete, pensá que hay cosas peores. Miralo al Fede, hasta hace media hora tenia un cepillo de dientes Oral-B en el culo.

Palo: -Sigo sin poderlo creer.

Gordo: -La verdad me siento un poco culpable, pero como me voy a imaginar que se iba a terminar metiendo un cepillos de dientes en el culo… no es culpa mía, es un tarado. (le llama la atención algo que ve a lo lejos)

Churu, la que viene en la otra cuadra no es la vieja de Fede?

Churu: -Si, mepa que si, es inconfundible.

Gordo: -Bueno yo me voy yendo, no quiero tener que dar explicaciones.

(mientras se van)

Palo: -Deberías, sos el autor intelectual.

Se van

martes, 11 de septiembre de 2007

Sin título


  1. Keko.
  2. Bonzo.
Keko sentado en cuclillas. Bonzo en una esquina, haciendo un barquito de papel.

Keko: -No estoy bien Bonzo. Me siento cómo chiquito. Insignificante. No es un buen día para mí sabes. Lo supe en el mismo momento en que me levante. Te lo dije? No esas cosas las pienso para mí. Debería compartirlas. Cuando tengo días como hoy no me soporto. Me vuelvo como introvertido. Chiquito. Pero no es solo una sensación física es… como se dice? Espiritual? Interior… es una sensación interior muy grande que me hace sentir chiquito. Y convivir con esto aquí adentro es insoportable, me siento patético, como que no encajo en el mundo. Hay días que no quiero encajar, pero en estos días en los que no puedo encajar me angustio, porque si quisiera encajar no podría. Entendes? Es la falta de opciones lo que me pone así. Es un camino de una sola vía. Derecho. Sin cruces. Ojala fuese un tipo superficial, y poder transitar así como así… pero soy un artista, un artista del carajo… y por otra parte... por otra parte Bonzo, no hay mina que me de bola. Pero eso no es.

Bonzo le pega una cachetada, largo silencio, se miran hacia adentro.

Keko: -Gracias.

Bonzo: -Me obligaste.

Keko: -No te culpo.

Bonzo: -No lo volveré hacer.

Keko: -Lo merecía.

Bonzo: -Puede ser.

Largo silencio, Bonzo comienza a caminar de un lado a otro susurrando algo incompresible. Mientras Keko de una forma muy lentamente se quita un zapato y comienza a sacarle los cordones…

Bonzo: -Hoy me paso algo muy gracioso. Venía caminando de regreso de la facultad cuando me cruce con un linyera. Estaba tirado en la vereda, arriba de unos cartones. Era particularmente repulsivo. No solo estaba sucio sino que además tenía olor a mierda. Intente no mirarlo. Pero me salió algo de adentro, un impulso. Frené y me lo quedé mirando. El viejo estaba tan borracho que ni se percató de mi presencia…

Keko ya quitó el cordón del zapato, y se lo alcanza a Bonzo.

Bonzo comienza a atarlo las manos con los tobillos. Continúa hablando…

Bonzo: -Me dieron ganas de golpearlo, como en la película. Pero no me animé. Me odié a mí mismo por no animarme. Quería patearlo hasta matarlo. Pero algo debía hacer, y empecé a decirle que era un hombre muerto. Que era un viejo patético, una lacra, que un perro sarnoso me daba menos asco que él. En un momento ya estaba gritando, y le gritaba que alguien como él solo merecía morir, que era un insulto a la vida, una aberración de la naturaleza. Una mierda, un desecho. Que no había lugar en el mundo para soretes como él. No podía calmarme Keko.
Mientras gritaba como un loco, me reía, me mordí el labio y me salió sangre de la boca. Se reunió gente a mi alrededor. Y algunos empezaron a escupirlo y de un momento a otro, a golpearlo. Pequeñas patadas al principio, luego más fuertes y con más violencia. De mi boca salía sangre. De la cabeza del viejo también.

Largo silencio.

Keko: -Te sentís culpable?

Bonzo: -Me obligaste a golpearte.

Keko: -Lo merecía… Tu viejo es un vago no?

Bonzo: -Era. Poné la cabeza contra el piso.

Keko obedece.

Bonzo: -Espera tengo que mear.

Sale de escena. Silencio.

Keko: -Bonzo. Ya no quieres hacerlo no?

Bonzo: (en off) -Qué?

Entra Bonzo secándose las manos con el pantalón y se sienta al lado de Keko.

Keko: -Tenés ganas?

Bonzo: -No. Contame algo.

Keko: -Las mujeres me ignoran.

Bonzo: -Estas enamorado.

Keko: -No me dan tiempo.

Bonzo: -Son histéricas.

Keko: -Quiero casarme Bonzo.

Bonzo: -No seas infantil.

Keko: -Tener hijos... Coger.

Silencio, Bonzo desata a Keko. Se miran. Keko intenta atar a Bonzo, pero se resiste.

Bonzo se aleja, fuerza un llanto es una esquina...

Bonzo: -(gritando) Papá… te extraño papá. Te perdono. Fuiste una mierda, una lacra, un parásito, pero te perdono.

Keko se acerca, y le pega una cachetada.

Keko: Si él te viera.

Fin

domingo, 9 de septiembre de 2007

La abuela


1. Sarah
2. Rod
3. La abuela
4. Bill

Escena 1

Sarah espera ansiosa. Suena el timbre.

Sarah: -(excitada) Gracias a Dios. (en voz más alta) Llegó Rod, le abro!

Sarah se dirige apresuradamente hacía la puerta, acomoda su pelo y recibe a Rod con un demostrativo abrazo. Entra Bill por el lado opuesto. Se mantiene al margen, impasible.

Rod: -Disculpen la demora, ya saben como funciona el metro.

Bill: -Claro… el metro.

Sarah: -(a Rod) Ciertamente, ya no se viaja como antes. Pero afortunadamente ya estas aquí y podremos conversar... (percibiendo la existencia de Bill) de este tema… entre los tres.

Bill: (a Sarah) Y al fin de cuentas es su abuela también…

Rod: -Bill, sabes lo importante que es la abuela para mí. Pero en estos momentos la compañía me necesita más que nunca. Debes entenderlo; me he convertido en una persona con muchas responsabilidades y poco tiempo. (prende un cigarrillo) Sino fuese que la abuela de Jack falleció la semana pasada, jamás me habría permitido tomarme el día. Entiendes primo? es un verdadero milagro que me encuentre aquí con ustedes.

Sarah: -Rod, no es nuestra intención perjudicarte en tu empleo, pero la situación nos supera.

Bill: -No exageremos, tampoco es tan así. Sarah y yo podríamos resolver esta situación, pero los tres somos sus nietos por igual. Sería injusto e indecente que no participaras.

Sarah: -(angustia fingida) Y además la situación nos supera Rod.

Rod: -No te aflijas Sarah, (la toma de la mano) seré tan expeditivo en este tema como lo soy en los negocios. Ante todo, lo importante es mantener la calma y nunca perder el foco de la situación. El análisis detallado es el mejor aliado del éxito.

Sarah: -(a Bill) Estoy de acuerdo con Rod.

Rod: -(mientras se dirige fuera del escenario, en off) Por otra parte, no existe ninguna situación por más desesperante que aparente, que no tenga un aspecto positivo. Lo importante es tener la claridad y el poder de análisis para localizar y explotar ese aspecto.

Sarah: -(a Bill) Eso no lo tuvimos en cuenta Bill.

Rod: -(nuevamente en escena, con un cenicero) Tanto en los negocios como en la vida, lo importante es mantenerse positivos y estar a la altura de las circunstancias. (a Sarah, presumiendo) No por nada me nombraron encargado del sector pinturas. Rubro dinámico si los hay.

Sarah: -Dios mío Rod!! Sabes lo orgullosa que me encuentro de ti.

Bill: -Rod, esta situación es de índole familiar. De que rayos estas hablando?

Rod: -Bill nunca entiendes. Los conceptos que son pilares en los negocios se aplican perfectamente a la vida cotidiana. (a Sarah) Siempre tengo que explicarle todo? Pero es cierto también que no estoy muy al tanto de los pormenores de la situación.

Bill: -Por eso estás aquí, para que te informemos del problema que nos concierne a los tres.

Rod: -Bien entonces los escucho, que le diagnosticaron a la abuela?

Bill: -No le diagnosticaron nada… no es un problema de salud.

Sarah: -Pero es una enfermedad.

Bill: -La abuela no tiene ninguna enfermedad Rod.

Sarah: -(a Bill) Si, es una enfermedad.

Rod: -Una enfermedad de que tipo?

Bill: -Es una situación, no es una enfermedad.

Sarah: -Rod… la abuela… como decirlo…

Bill: -De cualquier forma que lo digas, no dejará de ser inmoral.

Sarah: -Rod, la abuela se volvió adicta al juego.

Bill: -Te anticipé que no era una enfermedad.

Rod: -(a Bill) Las adicciones si son enfermedades. Sin ir más lejos, Jack despidió a un muchacho drogadicto hace dos meses. Al parecer lo sorprendieron fumando drogas.

Sarah: -En el trabajo?

Bill: -Rod no voy a permitir que infieras que la abuela es una drogodependiente, ese término es para lo negros. La pobre solo está involucrada en una bochornosa situación y nuestro deber como buenos nietos es ayudarla.

Sarah: -(volviendo a la angustia) Rod, la abuela hace un mes que va a diario al casino. Es más, en estos momentos ya hace dos días seguidos que se encuentra derrochando dinero.

Rod: -Dos días? Como es posible?

Sarah: -(al borde de las lagrimas) Hoy por la mañana me llamó por teléfono para que le lleve una muda de ropa.

Rod: -Al casino?

Bill: -Por eso te digo que es grave la situación. Es una mujer mayor… claramente supera el límite de lo inmoral.

Rod: -No lo voy a permitir! es el colmo! Mi abuela, la mujer que me crío, que me hizo lo que soy, no es ninguna inmoral. Y sean concientes de ahora en más, que afirmaciones como esas podrían costarme el cargo jerárquico en la compañía.

Silencio…

Bill: -(desolado, prendiendo un cigarrillo) Me siento sucio, avergonzado.

Sarah: -No queremos perjudicarte Rod… solo que nos ayudes a pensar de que manera podemos convencerla para que la abuela canalice su ansiedad de alguna manera más sana… y económica. Quizás debamos consultar con especialistas. Hay grupos de ayuda para jugadores.

Bill: -Ahh entiendo, por ahí viene tu jugada. Quieres que la abuela vaya a un grupo de ayuda para jugadores compulsivos a fin de presumir con tus amigas!

Sarah: -No es cierto!

Bill: -Si, si es cierto, te conozco Sarah!

Rod: -La abuela no va a ir a ninguna terapia para jugadores ó drogadictos! Este problema lo vamos a resolver nosotros, en familia. Y lo vamos a resolver como se resuelven los problemas en las grandes corporaciones, con estrategia, planeamiento y un accionar controlado.

Sarah: -(llorando) Rod, por el amor del cielo… dile que no es cierto, como voy a presumir con mis amigas con algo así.

Rod: -Bill, por favor, comportémonos, esto es serio. Yo venía preparado para un cáncer, un alzheimer, algo más adecuado para una mujer de su edad.

Bill: -Al menos esas son enfermedades dignas.

Silencio…

Rod: -Bien, accionemos… propongo como primera medida que vayamos a buscar a la abuela al casino y llevarla a su casa. Pensemos que hace dos días que la pobre no se higieniza. Luego hablaremos con ella y seguramente entrará en razón. Se va a emocionar al vernos los tres juntos.

Sarah: -Podemos ir en mi auto. Está en el casino de las afueras de Surfside.

Rod: Surfside? No creo que tenga tanto tiempo disponible para viajar hasta allí.

Sarah: Pero Rod, te necesitamos. Tengo miedo de que la abuela se violente.

Bill afirma.

Rod: De acuerdo. En caso de que se violente, ciertamente soy el más diplomático para estas situaciones. Bien hay que darse prisa, no quiero perder mi presentismo.

Salen de escena.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Don Ramiro

El escenario recrea un pequeño taller. En el centro hay una mesa de madera llena de pequeños objetos, herramientas, y un recipiente de plástico. En el extremo derecho una pequeña cocina o un calentador con un pava.

Ramiro se encuentra finalizando su jornada de trabajo. Tiene un mameluco, con tantas manchas que apenas se nota que en un momento fue azul. Está guardando las herramientas en una caja. Las limpia y ordena cuidadosamente. Piensa unos instantes. Del recipiente toma una pequeña pieza y la mira detenidamente…

- Algún día voy a saber que son. (público) Desde hace diez años que las fabrico y aún no se ni qué, ni para qué son. Tampoco se como se llaman, y la verdad, dudo que tengan nombre. (busca la pava) Al año de empezar a fabricarlas decidí bautizarlas. Las llamé “Teresitas”, en honor a mi primer nieta. (toma un mate)

Para que te lo voy a negar, al principio sufría mucha curiosidad por saber que son las Teresitas. La compañía que me las compra jamás me quiso decir. Creo que las exportan a Noruega o Islandia… alguno de esos dos países. Estoy seguro que ni ellos saben que son o para que se utilizan. De cualquier manera, con los años me fui dejando de preguntar. Y a esta altura, después de diez años fabricándolas muy de vez en cuando me pongo a reflexionar en ello. (silencio)

Sinceramente, pienso en el misterio de las Teresitas cuando quiero dejar de pensar en otras cosas. (silencio, toma un mate)

No es una ironía preguntarse qué es una Teresita cuando uno mismo no sabe lo que es? Es decir, superficialmente se quien soy, no tengo muchos secretos, apenas los necesarios. Pero quienes somos realmente, a ese misterio me refiero.

Yo soy Ramiro, soy hijo, bueno lo fui hasta hace unos años, soy padre y abuelo. Además soy marido, amigo de mis pocos amigos, compañero de pesca y Don Ramiro para los vecinos. Tengo un trabajo como todo mundo, digo que soy “Teresitista”, y la gente se me queda mirando… y por las noches, cuando no soy todo lo que dije, además podría decir que soy escritor. (pausa)

No parezco un escritor, ni soy un escritor de los que escriben libros. Yo soy un escritor de los que solamente se sientan y escriben. (pausa) Soy de los que se quedan despiertos un rato más, y mientras calientan la pava sacan del fondo del cajón el cuadernito y la birome. Soy un escritor nocturno, porque me da un poco de vergüenza escribir delante de los demás. (toma un mate) Desde mucho antes de las Teresitas escribo. Y sin embargo puedo decir que soy muchas cosas menos escritor. Y quién sabe, quizás hasta escribí mucho más que muchos escritores. No se cuanto hay que escribir para poder decir que uno es escritor. Por ahí debería averiguar, para poder decir que soy algo más, pero el caso es que no me interesa. (pausa)

No me interesa porque yo escribo para mí. No por egoísta sino por necesidad. Por la misma necesidad que alguna vez tuve de saber qué y para qué son las Teresitas. (pausa)

La necesidad por la cual escribo es para saber quien soy. Porque aunque escriba historias y cuentos de personas muy diferentes, cuando los vuelvo a leer siempre encuentro en todas ellas algo de mí… algo de Don Ramiro, del hijo, del padre, del abuelo o del compañero de pesca. Es como un espejo, mi espejo... el de uno (toma un mate)

Y los personajes malos tienen mi maldad, los buenos mi bondad. El galán conquista a la bella señorita de la manera en que yo lo haría, el tonto hace mis zonzeras y el cobarde le teme a mis miedos. Pero, ojo que esto no lo hago a propósito, no se piense que soy un egocéntrico, al contrario. Quiere que le diga más? en algún momento me desafiaba a mi mismo y hacia lo posible para que los personajes de mis historias tengan lo menos que ver conmigo. Pero al leerlas Ramiro siempre estaba ahí, en cada uno de ellos. Y después me pregunte: Ramiro que tiene de malo? si disfruto y aprendo descubriéndome a mi mismo en cada uno de mis personajes.

(silencio, va a calentar la pava)

No soy escritor, pero me gusta escribir… por lo menos es mejor que preguntarse que va a ser de las Teresitas.

(de un cajón saca el cuadernito y la birome. Hace un lugar en la mesa, y comienza a escribir)

Telón