martes, 29 de abril de 2008

29 de abril

29 de abril.

Qué cosa el pudor no? Si no fuera porque soy un gil al que le importa lo suficiente el “que dirán” te cantaría a los gritos el feliz cumpleaños en alguna esquina de Villa Crespo o Palermo. Pero bueno, es lo que hay, te recuerdo de esta manera y con una sonrisa.

Ya nos encontraremos en algún bar, y después de charlar un buen rato, me ganaras una vez más al pool.

Te quiero viejo!


...y de eso que me contás? estarás chocho no?

EX

Juan rezaba por un momento bisagra.

Una tarde, cansado de resolver crucigramas en la cama miro su canguro de peluche y dijo en voz alta: “me canse viejo”. Pero en esa frase se resumía un cambio dramático de actitud hacia con el mundo. El agua en la pava comenzó a hervir pero ya no importaban las banalidades exocéntricas.

Y no importaban por muchas razones, pero fundamentalmente, porque había dicho lo que había dicho con la misma elocuencia que el Che Guevara alguna vez también dijo “me canse viejo” para luego comenzar a hacer cosas diversas hasta lograr, décadas más tarde, que uno de cada cuatro adolescentes quiera tener una remera con su cara.

Juan se puso los jeans de siempre y salió a la calle (*).

Antes de tomarse el 166 hasta Liniers y de ir directo a la terminal; y por esas casualidades que la vida deposita amorosamente en nuestro camino, se encontró con su EX tomada del brazo de un EX militante del FREPASO.

La EX calle Sandocan le sonrió de esa manera tan extraña que El recordaba en otras inolvidables sonrisas de calles olvidadas.

“Muchos EX’s no?” le dijo el ex militante del FREPASO a Juan en el oído.

La revolución siempre puede esperar un siglo más, y Juan se fue a la cama.

(*) Tuvo que regresar y apagar la hornalla

Nombre de Calles #1

[...entonces Dios sentase en el cordón de la calle Sandocan esquina Muligan y reflexionase: "el mejor asado debe ser tiernito por dentro y crocante por fuera". Y en menos de un crispar, los asados del mundo mutasen, evolucionasen y fuesen felices. Entonces Dios estuvo conforme, y antes de descansar cambiare el nombre de la calle Muligan y la rebautizare Juan B Justo. Luego cerrare los ojorios mientras sonriosaba a sí mismo por su ocurrencia: Sandocan entonces pasabase a nombrar Cucha Cucha...]


Fragmento del Evangelio de Don Segundo Torres
encontrado en la ciudad de Buenos Aires en el año 1997